Número 3247   Domingo 20 de mayo de 2012
Política

Mariano Rajoy, presidente del gobierno español, visitará México en el mes de abril

El nuevo desembarco español

Por Claudia Luna Palencia

El caldero está que arde: La situación de Grecia añade más lumbre a la hoguera y ningún economista, en su sano juicio, ve salida del negro túnel europeo en los próximos tres años

Mariano Rajoy, presidente del gobierno español, visitará México en el mes de abril, durante el Foro Económico Mundial sobre América Latina, cuya sede será Puerto Vallarta, del 16 al 18.

Se trata de la primera visita de Rajoy como presidente del gobierno electo, en respuesta a la invitación del Presidente Felipe Calderón, dos políticos de derecha que comparten la preocupación por los acontecimientos económicos dentro de la Unión Europea y la eurozona.

No es para menos; el caldero está que arde: La situación de Grecia añade más lumbre a la hoguera y ningún economista, en su sano juicio, ve salida del negro túnel europeo en los próximos tres años.

La crisis tiene un cariz de largo plazo debido a los propios mecanismos de la Unión Europea y monetaria, ante lo cual, países como España deberán buscar en el extranjero los recursos que los propios mercados niegan en forma de financiamiento, y también para enfrentar el temporal de la caída en la demanda y los 5 millones de parados.

Con tales circunstancias, España se sube a “La Niña”, “La Pinta” y “La Santa María” para proseguir con el desembarco iniciado en América Latina durante la década de los 90 y frenado después del año 2000, en la medida que diversos gobiernos de izquierda fueron asumiendo el poder y mostraron su lado más renuente al poder extranjero en el control de la producción de agua, gas, energía y petróleo.

El caso de Venezuela es el más significativo; el presidente Hugo Chávez, a lo largo de sus 13 años de gobierno interminable, ha ordenado una serie de expropiaciones de empresas que, inclusive, afectó el área de negocio de la mexicana Cemex.

Así es que, debido a los fantasmas del discurso más radical de la izquierda latinoamericana, diversas inversiones en la región quedaron de lado.

Para España, la implicación es pensársela varias veces, lo que implica que las empresas ibéricas eligen, con sumo cuidado, tanto los países como sus nichos de oportunidad. Es innegable que con la crisis europea, y su largo alcance, nuevamente existe un coqueteo a ritmo de lambada y con toque de tequila y limón.

A COLACIÓN

Fundamentalmente, entre México y España, las relaciones son más económicas y de inversiones porque la población, tanto en uno como en otro, es, más bien, moderada: Por ejemplo, en México viven 25 mil españoles, y en España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), unos 14 mil mexicanos.

Lo más significativo tiene que ver con lo económico y la parte de inversiones. De acuerdo con la revista Expansión, dentro del conglomerado de las 500 empresas más importantes de México en 2011 encontramos 15 muy importantes empresas españolas.

Si las observamos por su posición dentro del ranking de ventas netas, la primera que destaca en el amplio grupo de las 500 es BBVA, con su posesión de Bancomer, ubicada en el noveno sitio; después, otra del sector financiero es BSCH, en el sitio 27.

Más adelante encontramos, en el puesto 56, a Telefónica México; en el 59 a Iberdrola; 78 a Gas Natural Fenosa; Inditex está en el puesto 122; OHL en el 172 y Mapfre ocupa el 177.

Le sigue, en el 229, Atento Mexicana, también de capital español; 360 para Codere; en el 397 está Grupo Prisa; 419 para Grupo Eulen; 421 figura Indra; 479 y 492 es para Grupo Santillana y Mecalux, respectivamente.

Únicamente nos hemos referido a la presencia española en México, pero, en conjunto, todas las inversiones alrededor del mundo le aportan el 25% al PIB español, según datos difundidos por el propio presidente del gobierno Rajoy durante su discurso de protesta.

La nueva intención es darle más alcance a la aportación de la inversión foránea en el PIB, bajo la premisa de coadyuvar a que las empresas españolas obtengan del extranjero los recursos frescos que los mercados les niegan y la baja del consumo local, de allí que inicie una nueva época para el capital español en el extranjero y, nuevamente, se mire a México, Brasil, países como Costa Rica, Panamá, o se arriesgue mucho más en Asia.

Por supuesto, les compensa. Veamos la experiencia de BBVA Bancomer, al obtener más del 40% de sus utilidades en su área de negocio en México, que le permite compensar la situación interna en España, en momentos de mayores provisiones, problemas por el aumento de la morosidad y un pasivo inflado por la cantidad de pisos y otros bienes inmuebles quitados a los clientes tras una ola de desahucios.

P.D. Le invito a que opine del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com

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