El resultado está a la vista, dice el gobernador Carlos Lozano
Aguascalientes, pionero en tener Jefe de Gabinete
Por Roberto Cruz
‘Es el enlace, es el que maneja las relaciones con la Cámara de Diputados, con el Poder Judicial y los ayuntamientos’, señala Javier Aguilera, titular del cargo
>La idea, para implementarse a nivel federal en el corto o mediano plazo, o como la Reforma Política lo permitiera, fue ‘cocinada’ por el hoy mandatario estatal y Manlio Fabio Beltrones cuando coincidieron en el Senado
>A nivel estatal ya es una realidad; la entidad se colocó a la vanguardia
En Estados Unidos, el Jefe de Gabinete existe desde 1946; en el Continente Americano funciona, también, en Perú, Brasil, Argentina y Chile.
En la zona euro-asiática-africana, la figura, equiparada con la de vicepresidente o primer ministro, es, también, un cargo con décadas de antigüedad. Destacan Francia e Inglaterra. La diferencia la marcan los sistemas políticos, que van desde parlamentarios a semiparlamentarios.
¿Cuál es su gracia o importancia? ¿Por qué, dentro de los sistemas políticos modernos, el Jefe de Gabinete surge como una pieza clave para el Presidente de la República (o un gobernador)?
Algunos la consideran “en una situación jerárquica muy superior a la de un secretario de Gobernación”.
Otros como “fundamental para mejorar, sustancialmente, las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo”.
O, informalmente, “el Jefe de Gabinete de la Casa Blanca (‘White House Chief of Staff’) cuenta con la confianza política del presidente… y, en ocasiones, recibe el nombre del segundo hombre más poderoso de Washington”.
Algo de esto trae a la mente episodios en México en los que tal vez un Jefe de Gabinete pudo ser la diferencia. En el sexenio de Ernesto Zedillo, el PRI, por vez primera, dejó de ser mayoría absoluta en el Congreso y enfrentó el cerco de la oposición.
O en el de Vicente Fox, cuando la tozudez de ambas partes (Legislativo y Ejecutivo) creó una barrera que a la postre impidió cualquier reforma. La administración foxista se fue en blanco.
Aunado a esto, la evidente descoordinación entre secretarios de despacho o de Estado, así como el incremento de responsabilidades de un gobierno ante la exigencia ciudadana, volvieron urgente la necesidad de “un aliado cercano” de todas las confianzas.
El presidente Fox intentó resolverlo con un vocero-traductor de situaciones y se apoyó en Rubén Aguilar ante el desgarriate de su equipo.
La falta de una figura “oficial” de peso al lado del presidente llevó, por ejemplo, a Felipe Calderón a rodearse de un equipo de colaboradores muy cercanos. “De cuates y de cuotas”, dijo el senador priísta Manlio Fabio Beltrones, con consecuencias críticas.
Ante esta falta de operatividad, en México se fueron tejiendo ideas.
Dentro de su llevada y traída, pero nunca concluida, propuesta de Reforma de Estado, Porfirio Muñoz Ledo dijo, en agosto de 2003, que en México existía, ya, un clima adecuado para la existencia de un Jefe de Gabinete aprobado por el Congreso y que se responsabilice de las políticas públicas.
Fue solo un chispazo. Públicamente no se volvió a tocar el tema.
En 2005, el senador perredista Rafael Melgoza entregó un Proyecto de Decreto para reformar la Constitución sugiriendo alimentar la “democracia participativa”. Era el signo de lo que vendría, una propuesta masiva de iniciativas en donde se trataban temas hasta hoy vírgenes para la política mexicana. Llovieron 17 propuestas conjuntadas hasta este 2011. En el dictamen final, en abril, no apareció incluida la figura de Jefe de Gabinete.
En noviembre de 2008, “hablando sobre la estructura de trabajo de la Secretaría de Gobernación, tanto Santiago Creel como Beltrones insistieron en la creación de la figura de un Jefe de Gabinete nombrado por el Ejecutivo y avalado por el Congreso”.
El tema volvió a la palestra y, después, a la mesa de discusión.
Para muchos, casi siempre bajo el impulso del senador Beltrones, el sistema político mexicano, un sistema presidencialista, estaba agotado.
Es hasta septiembre del año que concluye cuando Beltrones turna a la Cámara de Diputados una iniciativa en la que la principal propuesta, la creación de Gobiernos de Coalición, va acompañada de la figura de Jefe de Gabinete.
El documento es presentado por el perredista Guadalupe Acosta Naranjo y apoyado, también, por legisladores del PAN, Verde y Convergencia.
Tras unos días de polémica pública en el punto de los gobiernos de coalición, la iniciativa quedó congelada.
No era, indican algunas fuentes, la primera vez que Beltrones proponía instaurar una Jefatura de Gabinete. Anteriormente, cuando el asunto era la Reforma del Estado, lo hizo, pero con menos ahínco que hoy, cuando está cerca la elección presidencial del 2012.
En el mismo afán, “crear una viabilidad de gobierno”, el Presidente Felipe Calderón propuso la “segunda vuelta electoral” y Enrique Peña Nieto la “cláusula de gobernabilidad”.
El músculo resultó equilibrado y, hasta ahora, ninguna de las propuestas ha vencido.
‘TIENE QUE VER CON LA CONFIANZA’
Una de las principales premisas de “el arte de la guerra” es “el que ocupa primero el terreno, ocupa la posición más fuerte; el que llega después está debilitado”.
Por eso, mientras la propuesta de Jefe de Gabinete se pasea de boca en boca, Carlos Lozano, actual gobernador de Aguascalientes, ya la implementó en su gobierno.
El asunto no es fortuito. Carlos Lozano coincidió, como senador, con Manlio Fabio Beltrones de 2006 a 2009, cuando decidió ir por la gubernatura de su estado. La cercanía entre ambos hizo crecer la idea para desarrollarla a nivel local.
“Sobre esta figura en particular me tocó, como senador de la República, participar en la composición de la misma”, dice a IMPACTO en entrevista exclusiva.
“Traté de profundizar en ella. Estudiamos y planteamos implementarla en Aguascalientes y se aprobó hace un año, cuando entré como gobernador”.
Encontrar al personaje adecuado era el dilema, pero no un obstáculo sin resolver.
Lozano optó por Javier Aguilera García. Así se invistió al primer Jefe de Gabinete de México.
“La Jefatura de Gabinete se crea con un fin muy delimitado, que es el coadyuvar con el titular del Poder Ejecutivo del Estado en tener una relación directa con los dos poderes restantes, tanto con el Judicial como con el Legislativo”, expresa el mismo Aguilar a IMPACTO, también en exclusiva.
“Es el enlace, es el que maneja las relaciones con la Cámara de Diputados, con el Poder Judicial y los ayuntamientos.
“Esto, ¿qué le permite al gobernador? El ejercicio de la administración pública”.
Lozano agrega que le entregó al Congreso la iniciativa y que se estudió el tema de una manera muy particular.
“Creo que el resultado está a la vista, funciona; obviamente, es un tema de características de la misma persona que está al frente y de la voluntad política que el gobernador le pone, el equilibrio entre la jefatura de Gobierno y la Secretaría General de Gobierno”.
La designación, corrobora Aguilera, es ratificada por el Congreso, pero el gobernador tiene la facultad de removerlo libremente.
En el momento en el que el gobernador lo decida de confianza, prescinde de él, añade.
“Esta es una figura que en otros países ya se tiene; Estados Unidos tiene el ‘Chief of Staff’, en Argentina tienen el Jefe de Gabinete, en algunos países, como Inglaterra o España, el jefe de Gobierno es también el Jefe de Gabinete, es el que mantiene las relaciones con la Corte, con el Congreso”, agrega el hoy Jefe de Gabinete de Lozano.
“La figura de Jefe de Gabinete”, dice, “tiene que tener como premisa fundamental la confianza del Ejecutivo”.
Cuando hay la confianza, entonces se puede tener esa relación porque se delega la responsabilidad de la relación, indica Aguilera.
Todos los despachos oficiales tienen que estar refrendados por el Jefe de Gabinete, expresa a IMPACTO.
“Todas estas actividades de relaciones con los poderes y ayuntamientos permiten que el gobernador tenga una libertad de acción más amplia en el desempeño de su función”, agrega.
“El Jefe de Gabinete, así como tiene el manejo político, tiene también la vigilancia de la administración hacia el interior del equipo de trabajo del gobernador”, señala Aguilera.
Son cinco, seis, atribuciones muy concretas, muy específicas, dice, pero de mucho trabajo político.
El despliegue del cargo, por primera vez, en un gobierno local de México lo califica como una propuesta muy innovadora y la recomienda para el resto de los estados.
“Ante una iniciativa del gobernador al Congreso del estado, yo debo estar ahí para aclarar, solventar, resolver, disipar dudas…”.
Para Lozano, el punto central de implementarla era cómo construir un gobierno que tuviera un brazo derecho y uno izquierdo, y que estos dos estuvieran mancomunados y juntos.
“Veíamos favorable –añade- que el trabajo administrativo no se recargara en un solo brazo y que eso enriqueciera la forma de hacer política, la forma de hacer gobernabilidad.
“Ahí vamos. Creo que es un extraordinario ejemplo lo que está pasando en Aguascalientes”.
‘La figura del Jefe de Gabinete se instaló para potenciar la relación entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo, en el entendido de que esto fortalece la democracia y el control propio de un buen gobierno’.
Ricardo Alfonsín, hijo del ex presidente argentino Raúl Alfonsín y ex candidato presidencial en el 2010.
…Y COAHUILA SÓLO
CAMBIA LA ETIQUETA
A partir del 1 de diciembre de 2011, Coahuila se convirtió en el segundo estado en innovar con un cargo con funciones de Jefe de Gabinete.
La responsabilidad recayó en David Aguillón Rosales, quien fuera secretario de Gobierno. En el directorio estatal aparece como jefe de la Oficina del Gobernador.
El nuevo cargo fusiona direcciones que actualmente existen, como la Secretaría Técnica y Comunicación Social.
Además, tiene áreas de enlace, a fin de mantener una coordinación estrecha con las diferentes dependencias estatales.
“El Jefe de Gabinete”, explicaban a finales de noviembre, “realizará acciones más de corte operativo que administrativo; vigilará que las cosas se hagan en tiempo y forma”.
Tras aprobarse la iniciativa sobre la nueva Ley Orgánica de la Administración Pública, el Jefe de Gabinete deberá recibir, clarificar y dar trámite a los documentos que lleguen a la oficina del gobernador.
Así explicaron en concreto la labor a desempeñar por Aguillón Rosales:
Servirá como un enlace directo con el Ejecutivo, teniendo funciones de carácter operativo.
A diferencia del secretario de Gobierno, no tiene responsabilidad directa en la vida política.
Concentra áreas del gabinete ampliado: Comunicación Social, Secretaría Técnica y Logística, Derechos Humanos, entre otras.